codice sXII juego cab

Je sais les cieux crevant en éclairs, et les trombes
Et les ressacs et les courants : je sais le soir,
L’Aube exaltée ainsi qu’un peuple de colombes,
Et j’ai vu quelquefois ce que l’homme a cru voir !

Con los dedos aún manchados de tiza enmudecida, respiró con tanta fuerza que hubo quien aún se maravilló de no ver reventar sus entrañas. Quizá -se dijeron- goza de la protección de alguna deidad para nosotros desconocida, de esas que traen los libros que guarda en la fresquera, junto a tomates, quesos y algún resto de carne que parecía haber sido muerta antes de que su madre lo pariera.

Quizá… -cantaba él.

Y mientras escupía al río para conseguir trazar un círculo perfecto sobre sus aguas, pensó en su primer empleo, aquél que recibió en el puente de La Tournelle, hace ya tanto tiempo…

Fue entonces cuando giró sobre las suelas de sus botas nuevas, y agitando los brazos, exclamó:

– !Ahora, por fin voy, a volar!

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