Etiquetas

,

20140413173353971

Siempre que acudo a París me gusta pasarme antes que por ningún otro lugar por el Panteón: es una costumbre de años, de la que por nada del mundo me gustaría desprenderme. Alli me he encontrado con el par de monjas por primera vez, sorprendentemente frente al homenaje a la Convención, fotografiandolo -ellas-, por un lado y otro, de izquierda a derecha. Curioso muy curioso, pero para cuando he preparado mi teléfono, ellas ya habían desaparecido.

Afortunadamente al bajar por el boulevard Saint Michel y poco después de pasar su confluencia con San Germain, me las he vuelto a encontrar frente a la estatua del santo matadragones. Y en esa ocasión, una de ellas no se me ha escapado.

Hoy por primera vez, he cazado una monja.

PS. Aviso a navegantes: el panteón está de obras y por dicho motivo se ha desmontado el pendulo de Foucault. Según se dice en el aviso allá colocado, no volverá a montarse hasta dentro de tres años. Sin embargo, seguiremos moviéndonos…

 

Anuncios