2013-05-19 12.03.53

Su primer artista ha sido Menchu Gal. Algo de ella aprendió en la ikastola cuando celebraron la semana del mar y le explicaron que le gustaba dibujar barcos y paisajes marinos. Así nos lo repitió cuando llegó a casa con un dibujo hecho por él, que quería ser una copia de una de sus obras.

El pasado domingo, aprovechando que no paraba de llover y que teníamos pendiente por visitar una exposición que le han dedicado en esta ciudad, nos acercamos hasta la Sala Kubo de la Kutxa para verla. A él le pareció estupendo, y más aún cuando descubrió que podía sentarse en el suelo sin que nadie le dijera nada y hundirse en esa suave mezcla de colores que abarcaba más allá de su mirada.

Ahí se quedó él sólo. En silencio. Nada fuera del cuadro parecía preocuparle, mientras nosotros observábamos orgullosos cómo iba descubriendo un mundo nuevo.

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